Notas de prensa
Laboral
SATSE denuncia que el calor extremo compromete la seguridad de profesionales y pacientes en Osakidetza
24.06.26 | Euskadi
Bilbao, 24 junio de 2026. SATSE Euskadi denuncia una situación generalizada de calor extremo en Osakidetza, con riesgos reales para la salud, falta de medidas adecuadas, respuestas tardías y limitaciones estructurales que impiden actuar con eficacia.
“La situación afecta tanto a pacientes —incluidos bebés, embarazadas y personas vulnerables— como a profesionales, que trabajan en condiciones incompatibles con la seguridad y la calidad asistencial”, denuncian.
Los datos de temperaturas recogidas por el Sindicato de enfermería en los distintos centros de la CAV reflejan condiciones térmicas insoportables. En Bizkaia, hay que destacar en la OSI Bilbao Basurto, los más de 35 grados registrados en las sesiones de embarazadas con sus bebes en el PAC de Begoña o los 36.4 grados del ambulatorio de Bombero Etxaniz, superando el límite de medición del termómetro.
“En el Hospital de Basurto llevamos años pidiendo soluciones, pero con la excusa de que es un edificio histórico, impiden instalar toldos o modificar fachadas, lo que deja al centro sin soluciones reales”, denuncian.
Temperaturas extremas
En la zona de Ezkerraldea, se repiten las mismas temperaturas extremas, como el CS San Vicente, donde una consulta llegó a 39ºC, mientras que otras 20 consultas permanecieron entre 36ºC y 37ºC. La pediatría de CS Zuazo ha llegado a los 38,3ºC en la sala de espera.
En centros como Mungia, las propias trabajadoras han presentado notificaciones al SNASP (Sistema De Notificación y Aprendizaje de Seguridad del Paciente) por riesgo para la seguridad de pacientes y profesionales.
“Se están dando situaciones insólitas, como el CS de Zuazo, donde además del calor, no hay agua corriente, obligando a pacientes y profesionales a usar el WC del bar”, apuntan.
Álava presenta una situación muy desigual: En Txagorritxu y Santiago mientras las áreas críticas están climatizadas, amplias zonas de hospitalización y unidades especialmente sensibles—como Psiquiatría, Medicina Interna o áreas con pacientes dependientes— sufren temperaturas de hasta 32–33ºC, sin posibilidad de ventilación adecuada y con medidas insuficientes.
Destaca además el IFBS, donde algunos salones tienen aire acondicionado, pero botiquines, pasillos y habitaciones no, situación especialmente grave para pacientes dependientes.
Gipuzkoa también presenta una situación desigual, pero con focos de calor extremo especialmente graves en OSI Bidasoa y OSI Donostialdea, donde se alcanzan entre 31ºC y 35ºC en zonas asistenciales. Los centros más antiguos o mal diseñados (como Egia o Amara Prim) y las plantas superiores del Hospital Donostia concentran los mayores problemas. Las medidas adoptadas —ventiladores y algunos pingüinos— son claramente insuficientes para garantizar condiciones seguras para pacientes y profesionales.
Estas temperaturas afectan directamente a la salud: se han registrado mareos, malestar, dificultades para realizar controles de enfermería, problemas con la medicación y situaciones de riesgo para pacientes vulnerables.
A pesar del aumento del nivel de alerta por calor, las medidas adoptadas por Osakidetza son claramente insuficientes: “Ahora Osakidetza publica en algunas OSIs el Plan de Calor 2026 del Gobierno Vasco, a pesar de estar previsto desde principios de junio, algo totalmente inadmisible”, denuncia SATSE.
Para el sindicato “las medidas adoptadas son improvisadas y claramente insuficientes. Los datos muestran una situación insostenible que compromete la calidad asistencial y la seguridad de miles de personas”.
Soluciones YA
Desde el Sindicato de Enfermería de Euskadi exigen urgentemente un plan de actuación con medidas preventivas concretas. Para la central sindical, es necesaria una inversión en climatización, mantenimiento y renovación de infraestructuras.
“Continuaremos trasladando las denuncias pertinentes a la Unidad Corporativa de Salud o incluso a la Inspección de Trabajo para garantizar la seguridad del personal de Osakidetza y de las personas usuarias”, concluyen.