Laboral

SATSE Euskadi reclama a Osakidetza un plan para proteger la salud mental de enfermeras y fisioterapeutas

En el día Mundial de la Salud Mental, el sindicato reclama un plan de actuación que garantice la evaluación, prevención y corrección de los factores que deterioran el bienestar psicológico de las y los profesionales y que hacen que se planteen abandonar la profesión

Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, el 10 de octubre, SATSE ha querido poner el foco en la situación que viven miles de enfermeras y fisioterapeutas que desarrollan su labor en entornos asistenciales marcados por la sobrecarga, la presión constante y unas condiciones laborales que, en demasiadas ocasiones, tienen un impacto directo sobre su salud mental.

El Sindicato de Enfermería denuncia que la exposición continuada a riesgos psicosociales se ha convertido en una realidad estructural dentro del sistema sanitario. Jornadas prolongadas, trabajo a turnos, falta de descanso, elevadas demandas emocionales o sobrecarga asistencial son algunos de los factores que afectan de manera directa al bienestar psicológico de las y los profesionales.

SATSE advierte de que estas circunstancias no solo generan fatiga, agotamiento emocional y burn out, sino que están provocando que muchas enfermeras y fisioterapeutas lleguen a plantearse abandonar la profesión. A pesar de ello, continúan prestando una atención sanitaria de calidad gracias a su compromiso y responsabilidad profesional, asumiendo un coste personal que repercute en su salud y en su vida familiar y social.

Los riesgos psicosociales son aquellas condiciones presentes en la organización y en el entorno laboral que pueden afectar negativamente a la salud física, mental y social de las personas trabajadoras. Entre los principales factores de riesgo destacan la distribución y duración de la jornada laboral, la carga de trabajo, las demandas psicológicas del puesto, la falta de autonomía en la toma de decisiones, la escasa participación en la organización del trabajo o la insuficiencia de reconocimiento y apoyo profesional.

El sindicato lamenta que, con demasiada frecuencia, estas situaciones se consideren inherentes al ejercicio de las profesiones sanitarias, normalizando condiciones que nunca deberían formar parte de un entorno laboral saludable. "No podemos aceptar que el desgaste emocional y psicológico sea entendido como algo inevitable dentro de la asistencia sanitaria", señalan desde SATSE.

Asimismo, SATSE denuncia la insuficiente respuesta de las administraciones ante esta problemática. El sindicato considera que no basta con realizar evaluaciones de riesgos psicosociales si posteriormente no se implantan medidas eficaces o no se realiza un seguimiento adecuado que permita comprobar su impacto real sobre las condiciones de trabajo.

Para SATSE, la salud mental de las y los profesionales sanitarios debe situarse entre las prioridades de las organizaciones sanitarias. Por ello, reclama una actuación decidida que permita identificar, prevenir y corregir los factores de riesgo presentes en los centros de trabajo antes de que sus consecuencias sean irreversibles.

En este sentido, el sindicato exige la puesta en marcha de un Plan de Acción específico que garantice la evaluación sistemática de los riesgos psicosociales en todas las organizaciones de servicios de Osakidetza. Dicho plan debería incorporar medidas concretas de prevención y mejora, indicadores de seguimiento, así como un calendario de implantación, evaluación y revisión periódica que permita verificar su cumplimiento y eficacia.

SATSE concluye que proteger la salud mental de enfermeras y fisioterapeutas no es solo una cuestión de bienestar laboral, sino también una condición imprescindible para garantizar una atención sanitaria segura y de calidad para toda la ciudadanía.